El tiempo pasó demasiado rápido, más de lo que Kath hubiera querido.
Ya era el último día que pasarían en Honolulu. Había disfrutado del lugar y de la compañía de Will.
A veces todavía le costaba creer que aquello fuese real, recordaba en muchas ocasiones los cinco años que estuvo trabajando para su empresa.
La cantidad de veces que él pasó por su lado, saludando a todos, siempre con su distintivo buen humor y ella lo miraba como alguien inalcanzable.
Pero su marido era muy real, alguien de car