Kathleen vio como sus damas de honor se desquitaban con Shirley, todavía la atención de los invitados estaba puesta en sus amigas y nadie se había percatado de que ella, junto a dos guardias de seguridad, se encontraban colocados en la entrada.
Cuando la marcha nupcial comenzó a sonar, supo que había llegado el momento.
Alzó el rostro y dejó de pensar en que era una humilde limpiadora. Ella era la esposa de William, la futura madre de sus hijos y la que tenía en su poder la fortuna de los Hudso