La sombra de Alejandro se extendía a lo largo del jardín mientras caminaba hacia su padre Montenegro, con una sonrisa en sus labios. El aire estaba cargado de tensión, pero Alejandro lo llevaba como una armadura.
—Hola papá, hola mamá —dibujó, su voz goteaba sarcasmo, que disfrazaba la amargura que le devoraba las entrañas. Observó los rostros sorprendidos de sus padres, Jazmin y Michael, quienes permanecían congelados, sus expresiones eran una maraña de emociones.
Jazmín, con los ojos brilland