Valeria y Alexandre se estacionaron a una distancia prudente de la casa Montenegro. Valeria miró a Alexandre, su expresión llena de determinación.
—Necesito que me ayudes a buscar información sobre Ammy —dijo, su voz apenas un susurro.
—¿Por ese motivo me pediste que te trajera a tu casa? —inquirió Alexandre.
—Tengo que descubrir la verdad Alexandre, solo puedo confiar en ti.
Alexandre asintió, comprendiendo la seriedad de la situación. Además él también estaba interesado en saber sobre Ammy