Mundo ficciónIniciar sesiónAunque mis clases iniciaron con pie izquierdo gracias a quien bauticé “La rata loca suicida”, el tiempo en la U y la clínica compensaron el mal rato. Conocí a muchas personas nuevas, apenas en día uno y ya que traía experiencia, resultó un gancho para atraer gente.
Las tres primeras semanas fueron maravillosas, lo malo llegó al comienzo de la cuarta. Mi compañero argentino, Santi, solía dictar clases de dibujo en el depa o áreas sociales de la residencia; aquel día, hubiese deseado que f






