Capítulo 40. Laberinto de emociones.
Gabriel Uzcátegui.
Salí del despacho con pasos pesados. El frío del exterior me golpeó de inmediato, pero no lo sentía realmente. Mi mente era un torbellino de emociones, un caos de recuerdos y pensamientos que no podía ordenar. No quise conducir, porque no estaba en condiciones. Caminé sin rumbo, dejando que mis pies me llevaran mientras mi mente se llenaba de imágenes de Emma.
Recordé nuestra última noche juntos, cómo había intentado aferrarme a lo que quedaba de nosotros. Las risas compartid