La última mentira.
Esa misma noche al regresar a casa, Valentina sacó la carta de la cartera de su madre y la guardó de dónde la había sacado. Resulta que una noche vio a su madre guardar ese papel, así que en un descuido lo consiguió, y leyó su contenido. Le contó a Romina esto en cuanto la vio. Decidieron mantener el secreto, pero aquella noche en la cena sorpresa volvieron a hablarlo.
Ambas vieron el rostro de su padre al darse cuenta de que Beatrice conservaba la carta. Supieron que habían cumplido su misión.