Óscar carcajeó.
—Me agrada la idea —refirió—, hagamos que saquen sus billeteras —bromeó.
—Con eso arreglamos el cuarto del bebé. —Carcajeó Sam—. Doña Ofe siempre dice que no hay que ser tacaños, acuérdate.
—Tienes razón, sigamos su ejemplo —mencionó—. Señores, y hermosas damas, necesitamos que colaboren y cada uno nos diga lo que piensa que será nuestro hijo, pero para ponerle alegría a esto, agreguen un billetazo con muchos ceros —refirió.
—No hay problema —dijo Angélica—, espero acepten c