Alessandro
El silencio llena la oficina por completo, Ahora mismo podría caerse un alfiler y se escucharía como una bomba a nuestro alrededor, sin embargo sé que eso no va a durar demasiado.
Emilia se queda callada por un momento, como si intentara procesar lo que acaba de escuchar. Sus ojos se mueven frenéticamente de Valeria a mí, buscando algún indicio de que esto es una broma, una mala jugada. Pero sabe que no lo es. La realidad la golpea de frente.
—Eso no puede ser —balbucea finalmente, s