Valeria
No sé qué es lo que se ha apoderado de mí, pero lo único de lo que soy consciente ahora mismo es que no quiero que esto que estoy sintiendo se acabe.
Las manos de Alessandro son una caricia constante en mi piel que hace que mi cuerpo entero despierte de maneras que ni siquiera imaginaba que podían ser posibles.
Y es que, aunque él se burle, si me estoy sintiendo ahora mismo como una de las protagonistas de los libros que tanto me gustan.
Por eso, cuándo siento sus dedos rozar suavemente