Alessandro
Podría culpar a la media botella de vino que me he tomado mientras cenamos, pero lo cierto es que las ganas de besarla la tengo desde mucho antes.
Cómo por ejemplo el día de la boda en dónde se veía como una m4ldita princesa, o esta misma tarde con ese vestido volado que me tenía la mente hecha un lío.
Probablemente el vino es el causante de que se lo haya dicho… Sea como sea lo único que importa ahora son esas dos palabras que salen de sus labios y que hacen que una media sonrisa se