Punto de Vista Maximiliano.
—Hijo de puta ¡Me rompiste la cara! —Escuché a Samantha que gritaba a mis espaldas, salí corriendo de la mansión, directo al jardín, pero de Madison no había ni el rastro.
Mi padre estaba diciéndole a su servicio que sacaran a la gente de la reunión, porque está ya había acabado, después de todo lo que sucedió, la celebración se había dañado. Por supuesto que la visibilidad para encontrar a Madison se volvió complicada.
Detrás de mí venía Samantha , corriendo com