Punto de Vista Maximiliano.
El agua del mar estaba congelada, sentía como calaba en mis huesos, pero por lo menos estaba lejos de la embarcación de esa mujer. Samantha despertaba un centenar de emociones dentro de mí.
Una suma de malos sentimientos, cuando me convertí en mafioso, era despiadado, sanguinario, no permitía que nadie se metiera conmigo, llegue a cometer los crímenes más atroces, sin tener compasión por ninguno.
Era mujeriego, bebedor, consumidor, y derrochaba dinero de par en par