Punto de Vista Maximiliano
Después de largas horas en mi oficina, esperando una nueva llamada de Samantha , me levanté decidido y me fui hacia la habitación en donde tenía a Mía y su abuela, miré por la cámara de seguridad, y ambas estaban sentadas en el sofá, mirando una película de Disney frente al gran televisor que les había ubicado para su distracción.
La niña se veía tan tierna, tan dócil, Mía era un reflejos de todo lo que Samantha y yo, jamás llegamos a ser, se estaba criando con su a