Punto de Vista Maximiliano
Terminé la llamada con Madison de una manera abrupta, sentía que Samantha me estaba respirando en la nuca, y no podía confiar de absolutamente nada, conocía a la perfección a la reina de la mafia, y sabía sus alcances, su maldad, y aunque yo era despiadado, temblaba un poco al pensar que ella no tenía límites.
Salí un momento al balcón del barco, la reunión con los lideres de la mafia fue lo mismo de siempre, estúpidas discusiones por limites invisibles, por fortun