Punto de Vista Maximiliano
Madison no dejaba de mirarme angustiada, cada minuto que pasaba se convertía en un verdadero infierno, me preocupaba de sobremanera la salud de mi padre, aunque su enfermedad era terminal y ya no tenía muchas esperanzas de vida, someterlo a un sufrimiento, era algo terrible en su condición.
—Maximiliano, vamos a descansar mi amor, mañana será un nuevo día, la policía tendrá que ayudarnos con el secuestro de tu padre.
Miré a mi amada Madison , la tomé de la mano y le