Punto de vista Maximiliano
Habían pasado tres intensos días de luna de miel, en donde el cuerpo de mi esposa fue mío demasiadas veces y en diferentes formas.
Estábamos almorzando en un hermoso restaurante sobre el agua, varías parejas estaban en el lugar comiendo, el ambiente estaba caliente, se sentía un aire especial, el espacio que reservamos no era para nada familiar, estaba destinado para parejas que estaban de luna de miel, o simplemente se daban una escapada, así que nadie sentía vergüe