El silencio de la noche se aferraba a la habitación como un susurro inquietante.
Renata se removió entre las sábanas.
Su respiración era irregular.
Su cuerpo… tenso.
Algo no estaba bien.
Entonces comenzó.
La imagen apareció sin previo aviso.
Nítida.
Dolorosamente real.
La música.
Otra vez la música.
Pero esta vez no era suave.
Era… solemne.
Pesada.
Como un anuncio de algo irreversible.
Renata estaba de pie.
Vestida de blanco.
Pero no era ella.
No… no estaba en su lugar.
Su pecho se comprimió cu