PLANES....
La clínica permanecía en calma.
Demasiado en calma.
Los pasillos iluminados por luces blancas transmitían una sensación de seguridad que resultaba engañosa.
En la habitación privada del último piso, Renata continuaba recuperándose.
Los médicos estaban satisfechos con su evolución.
Las heridas cicatrizaban correctamente.
Los exámenes eran favorables.
Y según el último informe médico, probablemente podría abandonar la clínica en pocos días.
Sin embargo, mientras los especialistas hablaban de recu