El vehículo avanzaba con suavidad por las calles de la ciudad, el motor apenas se escuchaba, todo en ese auto era control, silencio, elegancia, pero por dentro el ambiente era completamente distinto.
Pesado.
Tenso.
Irrespirable.
Renata tenía las manos entrelazadas sobre su regazo, sus dedos apretados.
Demasiado. El anillo en su mano brillaba bajo la luz tenue del interior del vehículo. Un recordatorio constante. De lo que acababa de hacer. De lo que ya no podía deshacer. Sus ojos estaban f