Ella esta planeando.
La tensión no se había disipado.
Seguía allí.
Suspendida en el aire de la Mansión Vegetti como una amenaza silenciosa que nadie quería nombrar… pero que todos podían sentir.
Antonio no esperó demasiado.
Apenas cruzó el umbral de la habitación que ahora compartía con Claudia, cerró la puerta con un golpe seco que resonó en las paredes.
Claudia, que se encontraba frente al espejo quitándose los pendientes, se quedó inmóvil por un segundo.
Solo un segundo.
Porque luego retomó su movimiento con apa