El ambiente dentro de la Mansión Vegetti no tardó en recuperar su ritmo habitual, pero bajo la superficie se percibía algo distinto, una tensión sutil que se deslizaba entre los pasillos como un susurro imposible de ignorar, Anton Vegetti permanecía de pie en el salón principal, con las manos apoyadas en el respaldo de un sillón, su mirada fija en un punto indefinido mientras procesaba lo ocurrido minutos antes, la llegada de su nieto no le sorprendía, tampoco su carácter, pero la mujer que cam