Entonces Sebastian lentamente estira su brazo, y un pequeño envoltorio entra en el campo de visión de Renata, pero su mirada ya era opaca, nublada, ella solo escucha como se abre el envoltorio, en ese mismo momento sobran palabras, esto es un fatal juego de deseo, seducción y placer, Renata puede jurar que nunca habia visto algo tan sensual ante sus ojos, Sebastian deslizó el preservativo por su miembro, la mujer en la cama seguía cada uno de sus movimientos aunque sentía que su corazon podría