CAPÍTULO 78
Jaxson
Me quedé un momento de pie, observándola dormir. Su respiración era acompasada, tranquila, libre.Estos primeros días en la playa habían sido un bálsamo para ambos. Por primera vez en mi vida, el silencio no era una señal de peligro, sino una invitación al descanso.
Me vestí con movimientos lentos, tratando de no despertarla. Tenía una misión. En menos de veinticuatro horas, planeaba pedirle que fuera mi esposa en esta misma arena, frente a este mismo mar que parecía haber la