CAPÍTULO 132
Bianca sterling
Allí estaba Jaxson, imponente, con la camisa blanca manchada de sangre enemiga y la Kimber .45 firmemente sujeta en su mano derecha. A sus pies, Vittorio Rossi yacía de rodillas, arrastrándose como una alimaña herida, escupiendo los restos de su arrogancia sobre el suelo que había intentado conquistar. El duelo de los líderes había terminado. Mi esposo, totalmente recuperado, le había demostrado el verdadero peso del apellido Sterling, dejándolo acorralado y quebra