CAPÍTULO 77
Bianca
Nos levantamos con el roce de la brisa marina filtrándose por los ventanales abiertos y el sonido rítmico del mar acariciando los pilotes del muelle.
El desayuno estaba servido en la terraza, una explosión de frutas tropicales y café recién hecho que se mezclaba con el olor a salitre. Jaxson estaba frente a mí, luciendo increíblemente relajado con una camisa de lino abierta y el cabello revuelto por el viento. Sus ojos grises, que en la ciudad siempre parecían tormentosos, aq