CAPÍTULO 134
Bianca
El tintineo de las copas de cristal y el murmullo elegante de los inversionistas en el salón principal del casino unificado del norte marcaban el inicio de una época que muchos en la Mesa Alta creían imposible. Me encontraba de pie en el entresuelo superior, observando el movimiento de las mesas de juego allá abajo. La luz de las enormes arañas de cristal se reflejaba en el suelo de mármol pulido, un suelo que ya no arrastraba el olor a pólvora ni las manchas de sangre de l