CAPÍTULO 53
Jaxson
Haber dormido con Bianca, sentir su respiración acompasada contra mi pecho, me había devuelto una claridad que la rabia me había arrebatado la noche anterior. Ella era mi ancla, pero también el recordatorio constante de lo que podía perder si no cortaba esta infección de raíz.
Al salir de su habitación, me fui directo a mi despacho. A los pocos segundos, una de las empleadas entró en silencio y dejó mi café negro, humeante y amargo, justo donde me gustaba. No le di las gracia