Joana regresa a la mesa, intentando mantener la compostura y disimular la tensión que siente. En cuanto se sienta, Rodrigo la observa atentamente, buscando señales de algún avance en la conversación con Víctor.
— ¿Y entonces, conseguiste algo? —pregunta, esperanzado, mientras nota la expresión preocupada de su madre.
Joana suspira con la mirada distante mientras organiza sus propios pensamientos antes de responder.
— Víctor está nervioso —dice ella, intentando elegir las palabras correctas—. Y