Víctor recorre los pasillos del hotel con pasos rápidos y firmes, sintiendo la incomodidad creciente en su pecho al darse cuenta de que Marina estaba tardando demasiado en volver a la habitación.
La incomodidad se transforma en un leve nerviosismo, algo que rara vez siente. Pasa por los elegantes y silenciosos pasillos, con las manos en los bolsillos del pantalón, mientras sus ojos escanean el lugar en busca de cualquier señal de ella.
Al bajar hasta el lobby, comienza a preguntar a los emplead