Las palabras de él calientan el corazón de Marina de una manera tan profunda que siente cómo todo el peso de los últimos días se disuelve. Sus hombros se relajan y una calma serena la invade, como si, en ese instante, nada más en el mundo importara. No importaban las acciones de Xavier y Andressa, ni las opiniones duras de Joana sobre ella. Todo lo que deseaba, todo lo que realmente tenía sentido, era Víctor. Él era su ancla, su paz en medio del caos.
Soltándose ligeramente del abrazo, Marina l