Rodrigo y Víctor suben a sus autos acompañados de sus novias, cada uno decidido a buscar a Joana en lugares diferentes, con la esperanza de descubrir dónde podría estar. En el coche con Víctor, Marina permanece en silencio, aunque su inquietud es evidente. Mira por la ventana, intentando ocultar su nerviosismo, pero él nota cómo sus manos tiemblan ligeramente sobre el regazo.
— No me parece justo que te pongas así — comenta él, lanzándole una breve mirada mientras mantiene la vista en la carret