Era la tarde, y el sol comenzaba a inclinarse hacia el horizonte, lanzando destellos dorados a través de las grandes ventanas del estudio de modelaje. Valeria Sánchez, exhausta tras una larga jornada de ensayos con la famosa diseñadora Sofía Moretti, guardó su último conjunto en el vestidor y se dirigió hacia la salida. El sonido de sus tacones resonaba en el suelo de mármol mientras se acercaba a Sofía, quien estaba revisando algunos bocetos.
—Gracias por todo, Sofía. Ha sido un día intenso pe