Valeria se sentó y, mientras disfrutaban de la cena, la conversación fluyó con facilidad. Daniel se mostró atento y respetuoso, manteniendo la conversación ligera y entretenida. Durante la cena, Valeria se sintió relajada, disfrutando de la compañía y la comida exquisita.
—Espero que tengas buen apetito. —dijo Daniel, sirviéndole una copa de vino—. La cena está lista y hay que comenzar a comer ya o se enfría.
Valeria se sentó, observando con admiración la disposición de los platos y la atmósfer