Minutos despues, Valeria se encontraba frente a un gran espejo iluminado por luces brillantes, mientras Javier, un experto en imagen y estilo con un impecable sentido del detalle, se acercaba con una sonrisa confiada.
—Bien, Valeria, vamos a trabajar en ti para que te sientas y te veas como la estrella que eres, —dijo Javier, mientras tomaba un mechón de su cabello y lo evaluaba con ojo crítico. —Quiero algo elegante, pero con un toque de frescura. Algo que diga poder y confianza —.
Valeria asi