La noche era fría, y la luz tenue de la luna se filtraba por las ventanas del lujosa mansión de Daniel. Valeria se encontraba sentada en el borde del sofá, sus manos entrelazadas en su regazo, y sus pensamientos revoloteaban como mariposas inquietas. La campaña de modelaje había sido un éxito, pero también había traído consigo una serie de eventos que la habían dejado desorientada.
Daniel, que había estado observando el silencio de Valeria, se acercó a ella con una expresión de suave preocupaci