—Creo en ti —dijo Beatriz saliendo de la habitación para darle espacio.
Recordando cada lección aprendida de Sofía Moretti, Valeria se obligó a respirar profundamente y centrarse. Sabía que este era su momento de demostrar todo lo que había practicado, todo lo que había absorbido en esas intensas sesiones. Los nervios eran inevitables, pero había algo más fuerte en su interior: una determinación implacable.
La música comenzó, suave y envolvente, y Valeria salió al escenario, enfundada en el pri