Esa noche, Sophie Laurent se encerró en la habitación privada del hospital que había ordenado preparar para su esposo.
Ethan dormía con expresión cansada, como si el peso de los últimos meses finalmente hubiese colapsado sobre él. Ella, sin embargo, no podía cerrar los ojos.
Molesta. No, furiosa. Pero lo disfrazaba con compostura, como siempre.
—¿Así que la llamaron desde el hospital? —La voz sarcástica de su madre, Regina Laurent, llegó nítida por el altavoz de su móvil.
Sophie tenía el auri