Leonardo sonrió al oírla positiva y con cariño extendió el brazo y rodeó los hombros de la joven de manera fraternal. Eso era lo más íntimo que él había llegado con ella, aunque moría por llegar a más lejos.
—No te preocupes, solo falta un poco más de tiempo y lograremos los sueños que ambos tenemos — dijo él.
Ella, al oír aquellas palabras, se emocionó y rio feliz. Y en ese mismo instante pasó un auto lujoso que se detuvo delante de ellos debido a que un autobús estaba al frente y no podía seg