Lía se encuentra sentada en el porche de la cabaña que Caleb le asignó en la manada Riverstone. Es un lugar tranquilo, rodeado de árboles que se mecen suavemente con la brisa, ofreciendo una paz que nunca experimentó en Stormwood. Por primera vez en semanas, siente que puede respirar sin el peso constante de las expectativas de Einar sobre sus hombros.
De repente, una joven loba de la manada se acerca con paso ligero, llevando un sobre en la mano.
— Esto llegó para ti,