La luz de la mañana se filtra a través de las ventanas, iluminando suavemente el pequeño cuarto donde Lía pasa la mayor parte de sus días. Aunque el sol brilla con fuerza, ella siente un peso oscuro sobre su pecho, una sensación de encierro que no puede ignorar. Desde que Einar supo del embarazo, su presencia ha sido más sofocante que reconfortante.
Está sentada en una vieja silla junto a la ventana, mirando el bosque que rodea la residencia de la manada. Sus dedos acarician inconscientemente s