Silas.
Los más fuertes de la manada iban en la delantera conmigo, íbamos corriendo en nuestra forma de lobos hacia la mansión de Gauss.
Todavía podía oler a Silvana, la mantenían con vida.
No tardamos en llegar y lo primero que hice fue detenerme detrás de varios arbustos para inspeccionar la zona. Estaba relativamente tranquilo el lugar.
Volví a mí forma humana y no me importaba estar desnudo, eso se volvió normal para todos en nuestra especie.
—¿Ninguna novedad? —La voz de Axel me hizo vo