Naomi.
Me encontraba con Malena en la habitación de mi hijo, ella no dejaba de llorar al saber que Axel tendría que pelear contra los malos.
—¿Y-y si le pasa algo? ¿Qué haré sin él? —balbuceó, entre mis brazos.
Estábamos sentadas en la orilla de la cama, y yo procuraba calmar su llanto.
Rowan jugaba con sus juguetes en medio de la habitación, sentado en la alfombra y sin prestarnos atención.
—Él volverá, Malena. ¿Crees que se iría al saber que tiene una hermosa novia? —La animé, con una s