Vanessa no podía dejar de darle vueltas a lo que Mariana le había dicho. Algo en su mente no podía ignorar las posibilidades, y lo peor era que había comenzado a cuestionar si toda la historia de esa noche había sido una trampa, un montaje bien armado para que ella creyera lo peor de Alexandro.
Mientras se encontraba en la oficina, revisando los diseños del desfile próximo , una parte de ella sabía que algo no cuadraba. ¿Por qué había actuado tan impulsivamente? ¿Era todo parte de un plan de al