Maya se arrojó agua al rostro para espabilarse. Luego se apoyó con ambas manos a los lados del lavabo mientras intentaba recordar cómo respirar adecuadamente antes de desmayarse en el baño. Como si besar a su jefe no hubiera sido suficiente por una noche...
No podía creer que aquello hubiera sucedido.
En lugar de pensar en todas las razones por las que nunca debió ocurrir, no podía dejar de recordar los labios de Thiago sobre los suyos. Él parecía saber muy bien lo que hacía. En cuanto se ha