Maya le dio un sorbo a su té y volvió a sujetar el vaso entre sus manos mientras su mirada seguía a Zak por el parque de juegos.
Su hijo estaba mucho mejor. Durante la semana había estado algo irritable porque había contraído gripe. Aunque no había vuelto a presentar fiebre, había pasado varios días entre estornudos y con la nariz congestionada. Sin embargo, ya llevaba dos días sintiéndose mucho mejor.
Thiago se había mostrado bastante preocupado por Zak. Cada noche preguntaba por él y, las po