Hannah respiró hondo, intentando mantener a raya la inquietud que le revolvía el estómago. Los padres de Teo acababan de llegar y él había ido a recibirlos a la puerta, mientras ella esperaba en la sala.
Estaba nerviosa, aunque nunca lo admitiría en voz alta. Durante el trayecto de regreso, Teo le había contado algunas cosas sobre sus padres y le había mostrado varias fotos de ellos. Habría sido extraño que no los reconociera cuando, supuestamente, llevaba un tiempo saliendo con su hijo. Aún as