Capítulo 15. Aliados en la sombra
Mientras tanto, no muy lejos del hospital, en un lujoso ático con vistas impresionantes sobre las luces de San Diego, se tejía una trama oscura. Un cuento de hadas nunca está completo sin la presencia de un villano dispuesto a destruir todo por ambición y rencor. Layla paseaba de un lado a otro del salón, con una copa de vino tinto en la mano, el corazón latiéndole con furia y dolor.
—¡Odio lo que Joseph me está haciendo! —exclamó con la voz quebrada—. Me siento destrozada. Yo realmente lo amo…