Capítulo 14. Sentimientos incontrolados
Joseph se irguió en la cama del hospital, ignorando el dolor que le atravesaba el pecho. La furia ardía en sus ojos mientras enfrentaba a su hermano.
—No permitiré bajo ninguna circunstancia que te acerques a mi empresa. Tú casi la destruyes con tu mala gestión la última vez.
Samuel sonrió con esa arrogancia que siempre lo caracterizaba.
—Las cosas han cambiado, hermanito. Ya me reuní con los empleados. Por cierto… he conocido a tu nueva asistente. Eliana, ¿verdad? Una mujer muy… interesante. S