Capítulo 16. ¿Me estoy volviendo loco?
Otra vez en el hospital.
Después de que sus labios se devoraran con pasión desbordada, Eliana decidió quedarse a acompañar a Joseph toda la noche. El cansancio la venció y se quedó profundamente dormida en el incómodo sofá de la habitación.
Joseph, en cambio, no podía conciliar el sueño. Permaneció despierto durante horas, admirando en silencio la belleza serena de Eliana. A pesar de su humilde condición y sus escasos recursos, ella irradiaba una luz única. Su cabello semiondulado caía suavemen